La nueva gestión del Seguro Social de Salud (EsSalud) asumió la administración de una entidad en estado crítico, según el informe detallado por la comisión de transferencia. La entidad, adscrita al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo que atiende a 13 millones de trabajadores, presenta un panorama desolador caracterizado por la inoperatividad de su flota vehicular, equipos médicos abandonados y una grave escasez de medicamentos esenciales.
Infraestructura sanitaria colapsada
Datos recopilados revelan que EsSalud cuenta con 86 ambulancias inoperativas, lo que representa el 22% del total de su flota a nivel nacional. La situación no se limita al transporte; la Comisión Investigadora del Congreso y la Contraloría detectaron más de 40 equipos de hemodiálisis almacenados sin uso desde el año 2022. El excongresista Carlos Zeballos, presente en las diligencias, señaló que la entidad terceriza este servicio a un costo aproximado de S/5 mil mensuales por cada asegurado, pese a contar con equipamiento propio inactivo.
Desabastecimiento y falta de camas críticas
La crisis de desabastecimiento fue confirmada en los reportes entregados al nuevo presidente de EsSalud, Jaime Moreno. Al 12 de junio se registraban 2516 medicamentos agotados, cifra que bajó a 2100 al 9 de julio. La realidad clínica es dramática: Hugo Huayanay relató que su hija con leucemia linfoblástica debió esperar por camas operativas en el Hospital Rebagliati. De las 10 camas para trasplantes infantiles, solo cuatro estaban funcionales y ocupadas.
Reconocimiento oficial de la crisis
Frente a este escenario, el ministro de Trabajo, Juan Sheput, reconoció que la situación "no es lo que uno quisiera". Señaló que existe una atomización en las compras públicas, evitando licitaciones centralizadas para obtener mejores precios. La falta de atención oportuna ha tenido consecuencias fatales; Huayanay indicó haber presenciado el fallecimiento de tres a cuatro niños por esta causa desde el año pasado.