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Crisis de GNV paraliza Lima: grifos sin combustible por rotura ducto

Crisis de GNV paraliza Lima: grifos sin combustible por rotura ducto

Ministerio anuncia medidas de emergencia y bono para taxistas tras falla en gasoducto Camisea

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Una severa crisis de desabastecimiento de gas natural vehicular (GNV) tiene en jaque a miles de conductores limeños, tras la rotura del ducto principal del gasoducto Camisea que ha dejado sin suministro a la mayoría de grifos de la capital.

La situación ha generado colas interminables de vehículos en los pocos establecimientos que aún cuentan con combustible, afectando principalmente a taxistas y transportistas que dependen del GNV para sus operaciones diarias.

Emergencia declarada por el Ministerio

Ante la magnitud de la crisis, el Ministerio de Energía y Minas (Minem) anunció la implementación de medidas de emergencia para mitigar el impacto económico en el sector transporte. La cartera ministerial confirmó que evalúa la entrega de un bono especial para taxistas y conductores de transporte público afectados por la falta de suministro.

"Estamos trabajando en coordinación con todas las entidades involucradas para restablecer el servicio lo antes posible y apoyar a los transportistas que se han visto gravemente perjudicados por esta situación"

La medida busca compensar las pérdidas económicas de los conductores que han visto reducidos sus ingresos al no poder operar con normalidad o verse obligados a utilizar combustibles más costosos como alternativa temporal.

Avances en la reparación del gasoducto

Transportadora de Gas del Perú (TGP), empresa responsable de la infraestructura, reportó que las labores de reparación del ducto principal avanzan al 48% de su ejecución. Los trabajos técnicos se desarrollan las 24 horas del día en la zona afectada, ubicada en el tramo que conecta la selva central con la capital.

Según información oficial, la rotura se produjo por factores relacionados con las condiciones del terreno y el desgaste natural de la tubería, lo que requiere una intervención técnica compleja para garantizar la seguridad del sistema una vez restablecido el servicio.

Impacto en el transporte público

La crisis ha golpeado duramente al sector del transporte público y privado. Miles de taxistas han reportado pérdidas significativas en sus ingresos diarios, mientras que algunos han optado por suspender temporalmente sus actividades hasta que se normalice el suministro.

Los grifos que aún mantienen stock limitado de GNV han implementado sistemas de racionamiento, permitiendo solo cargas parciales por vehículo para extender la disponibilidad del combustible entre más usuarios.

Alternativas temporales y sobrecostos

Ante la escasez de GNV, muchos conductores se han visto obligados a recurrir a combustibles convencionales como gasolina o diésel, lo que representa un incremento sustancial en sus costos operativos. El GNV, que es significativamente más económico, constituye la principal alternativa energética para el transporte urbano en Lima.

La situación ha evidenciado la dependencia del sistema de transporte limeño respecto al gas natural y la vulnerabilidad de la cadena de suministro ante fallas en la infraestructura crítica.

Cronograma de recuperación

TGP ha establecido un cronograma tentativo para la culminación de los trabajos de reparación, aunque las autoridades prefieren no adelantar fechas específicas hasta confirmar que las condiciones técnicas permitan una reparación definitiva y segura.

El Minem mantiene coordinación permanente con la empresa operadora y ha solicitado informes diarios sobre el avance de las reparaciones para mantener informada a la población y al sector transportista.

Mientras tanto, las autoridades recomiendan a los conductores planificar sus rutas considerando la limitada disponibilidad de combustible y evaluar alternativas de transporte para actividades no esenciales hasta la normalización del servicio.

La crisis del GNV representa un desafío significativo para la movilidad urbana en Lima y pone en evidencia la necesidad de fortalecer la infraestructura energética para prevenir futuras interrupciones del suministro.