En el Perú, millones de familias han levantado sus viviendas por etapas y con recursos limitados, una realidad que las hace extremadamente vulnerables ante la posibilidad de un gran sismo. Especialistas advierten firmemente que, cuando este proceso se realiza sin criterios técnicos ni supervisión profesional, el riesgo no depende exclusivamente de la magnitud del terremoto, sino también críticamente del tipo de suelo, los materiales utilizados y la forma en que fue construida la edificación.
El factor decisivo: El tipo de suelo
Andrei Domínguez Alvarado, especialista en Geotecnia, explica que el terreno puede amplificar o reducir drásticamente los efectos de un sismo. En Lima y Callao, existen distritos donde predominan arenas sueltas, depósitos marinos y arcillas, suelos que requieren una atención especial al momento de construir. Zonas como Villa El Salvador, Ancón, Santa Rosa, Puente Piedra, así como sectores específicos de Lurín, Ventanilla, Pucusana y otras áreas mencionadas por el experto, presentan un nivel de exposición mayor, tema que ya cubrimos en ¿Cuánto cuesta vivir seguro ante un sismo? Precios de distritos limeños.
«Son zonas muy específicas... que evidentemente las ponen en un nivel de exposición mayor», afirma Domínguez Alvarado a RPP sobre los suelos inestables de la capital.
Por el contrario, sectores como Chaclacayo, Chosica, Pachacámac y partes de San Borja o Santiago de Surco presentan mejores condiciones geotécnicas. Sin embargo, en otras regiones del país existen ciudades construidas sobre suelos poco favorables, aunque el impacto potencial sería menor debido a la menor densidad poblacional comparada con Lima.
La realidad de las viviendas informales
Situación alarmante se da en la capital. Según el censo 2025 del INEI, hay más de 3 millones 600 mil viviendas en Lima. La Cámara Peruana de la Construcción indica que el 70% de estas edificaciones fueron levantadas de forma informal, careciendo de planos o supervisión. Darwin La Torre, docente de Ingeniería Civil, señala que las estructuras con ladrillos pandereta son frágiles y delgadas, sin los muros confinados por columnetas y viguetas de concreto armado necesarios para resistir el movimiento, según informamos en ¿Cuánto cuesta vivir seguro ante un sismo? Precios de distritos limeños.
«El primer problema es la construcción con ladrillos pandereta... no te garantiza resistencia. Si ocurre un sismo, les cae sobre su cabeza», advierte La Torre sobre las deficiencias estructurales.
Riesgo en regiones y autoconstrucción
Más de 2 millones de viviendas peruanas están hechas de adobe, material accesible pero peligroso si no tiene refuerzos sismorresistentes. Lucía Ledesma, decana del Colegio de Arquitectos del Perú, recuerda que el Estado impulsó la autoconstrucción (como Construye tu propia casa) sin asistencia técnica suficiente.
«La autoconstrucción fue promovida por el Estado en algún momento... lamentablemente tenemos muchas viviendas en ese estado», cuestiona Ledesma sobre la falta de apoyo técnico histórico.