Las imágenes de personas intentando descender apresuradamente por las escaleras durante los recientes sismos registrados en Venezuela han reabierto una duda crítica que inquieta a miles de familias peruanas: si ocurre un terremoto de gran magnitud, ¿es mejor intentar evacuar o permanecer en el lugar? La respuesta técnica es contundente y se basa en la altura del edificio. Para estructuras por encima de los 10 pisos, las normas internacionales establecen una regla estricta que contradice el instinto natural de huida inmediata.
La regla de los diez pisos
Cuando un sismo alcanza magnitudes superiores a cinco grados en la escala Richter y se produce en edificios altos (más de 10 niveles), las instrucciones oficiales son claras: no bajar por las escaleras. El pánico colectivo genera una congestión masiva que puede bloquear los accesos principales, impidiendo la salida posterior cuando el edificio esté seguro o requiera evacuación controlada.
Protección inmediata vs. Evacuación
En lugar de descender apresuradamente, se recomienda protegerse inmediatamente bajo estructuras sólidas como mesas robustas o en los marcos de las puertas interiores, lejos de ventanas y objetos pesados que puedan caer. Este protocolo busca minimizar el riesgo de lesiones por caída de escombros durante la sacudida principal.
Evacuación posterior
Solo después de que cese completamente el movimiento sísmico se debe proceder a la evacuación ordenada del edificio, utilizando las escaleras con calma y evitando ascensores. Esta medida reduce drásticamente el riesgo de accidentes secundarios y facilita una salida eficiente para todos los ocupantes.