Las imágenes virales de personas intentando descender apresuradamente por las escaleras durante los recientes sismos registrados en Venezuela han reabierto una duda crítica que inquieta a miles de familias peruanas: si ocurre un terremoto de gran magnitud, ¿es mejor intentar evacuar o quedarse dentro? La respuesta no es intuitiva y depende estrictamente de la altura del inmueble donde se encuentre el individuo.
La regla de los cinco pisos
Según las normas técnicas de seguridad civil vigentes en Perú, establecidas por organismos como INDECI (Instituto Nacional de Defensa Civil) y respaldadas por ingenieros estructurales, la estrategia de evacuación varía según el número de niveles. Para edificaciones que cuentan con hasta cinco pisos o menos, se recomienda evacuar inmediatamente hacia una zona abierta y segura tras cesar las sacudidas principales.
El peligro en los rascacielos
No obstante, la dinámica cambia drásticamente para quienes residen por encima del quinto piso. La normativa es tajante: no se debe intentar bajar las escaleras durante el temblor. El riesgo de sufrir caídas graves debido al movimiento sísmico o a la acumulación masiva de personas en los pasillos y escalinatas supera con creces cualquier amenaza potencial dentro de la estructura.
Protocolo para pisos altos
En caso de estar por encima del quinto nivel, el protocolo dicta permanecer en el interior. Se debe buscar un lugar seguro bajo una mesa resistente o junto a muros estructurales internos, alejándose de ventanas y objetos que puedan caer. La evacuación solo se ejecutará cuando las sacudidas hayan terminado completamente.
Contexto regional
Esta recomendación técnica busca mitigar el pánico colectivo observado en regiones vecinas como Venezuela, donde la densidad urbana ha puesto a prueba los sistemas de respuesta ante emergencias sísmicas. En Perú, la geografía compleja y la alta sismicidad exigen que estos protocolos sean conocidos por la población para evitar lesiones secundarias durante las evacuaciones.