¿El clima predice el temblor?
A raíz del reciente y fuerte sismo de magnitud 7.2 que sacudió Ayacucho, la población ha comenzado a cuestionar si ciertos cambios en el tiempo podrían anticipar un movimiento telúrico. Ante esta incertidumbre, especialistas del Instituto Geofísico del Perú (IGP) y del Senamhi han salido al frente para aclarar una de las dudas más recurrentes: ¿los vientos fuertes realmente anuncian un terremoto? La respuesta es contundente.
La explicación científica
Hernando Tavera, presidente ejecutivo del IGP, ha explicado que la actividad sísmica forma parte del comportamiento natural de la Tierra y que estos eventos pueden producirse en cualquier momento. Por ello, no existe una época determinada ni un mes específico —como el famoso 'mes de los temblores'— que permita establecer cuándo habría una mayor probabilidad de ocurrencia.
Los movimientos telúricos se producen como consecuencia de procesos geológicos internos, mientras que las condiciones atmosféricas obedecen a mecanismos propios del aire. Son dos mundos completamente distintos
Nelson Quispe, desde el Senamhi, también ha descartado cualquier relación científica comprobada entre los fenómenos meteorológicos y los movimientos telúricos. Ambos tipos de fenómenos deben estudiarse por separado debido a que responden a dinámicas naturales diferentes.