¿Los vientos fuertes pueden ser una señal de que la tierra se va a mover? Esta es una de las dudas más recurrentes en la población peruana, especialmente cuando coinciden fenómenos climáticos extremos con actividad sísmica. Ante el último fuerte sismo registrado y ante los intensos cambios meteorológicos recientes, especialistas del Instituto Geofísico del Perú (IGP) y del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) han salido a desmentir esta creencia popular. La respuesta es contundente: no existe ninguna relación científica comprobada que permita predecir un terremoto basándose en las condiciones atmosféricas.
La explicación de los expertos
Hernando Tavera, presidente ejecutivo del IGP, ha explicado detalladamente por qué esta asociación es errónea. Según el especialista, la actividad sísmica forma parte del comportamiento natural y dinámico de nuestro planeta. Los movimientos telúricos se producen como consecuencia de procesos geológicos que tienen lugar en el interior de la Tierra, específicamente relacionados con la dinámica de las placas tectónicas.
Por su parte, Nelson Quispe, representante del Senamhi, también ha descartado rotundamente cualquier vínculo. Ambos expertos coinciden en que los cambios en el tiempo obedecen a mecanismos propios de la atmósfera y responden a procesos completamente diferentes e independientes entre sí. "No se ha demostrado que un sismo provoque modificaciones específicas en las condiciones atmosféricas", señalan desde ambas instituciones, reforzando la idea de que deben estudiarse por separado, tema que ya cubrimos en ¿Vientos fuertes anuncian terremoto? IGP y Senamhi desmienten mito.
¿Por qué persiste este mito?
A pesar de los avances científicos y las aclaraciones oficiales, esta creencia sigue vigente. La raíz de esta asociación se remonta a épocas anteriores al desarrollo de la ciencia moderna; en la Antigua Grecia, Aristóteles sostenía que los movimientos de la Tierra podían estar relacionados con corrientes de aire o gases acumulados en el subsuelo. Aunque esa explicación fue descartada hace tiempo gracias a los avances tecnológicos y científicos, algunas creencias similares permanecieron en el imaginario colectivo, tal como señaló El Comercio.
En Perú, esta idea se ve reforzada por la coincidencia temporal. Cuando un periodo de fuertes vientos o lluvias intensas sucede con pocas horas o días de diferencia respecto a un sismo, es natural que las personas interpreten erróneamente una relación causal. Sin embargo, los expertos remarcan que esto no implica predicción ni causa-efecto, como contamos en ¿Vientos fuertes anuncian terremoto? IGP y Senamhi desmienten mito.
La ciencia sí puede predecir el clima
Mientras la meteorología permite elaborar pronósticos sobre fenómenos como El Niño o periodos de lluvias intensas (útiles para prevenir huaicos), la sismología actual no cuenta con herramientas para anticipar cuándo ocurrirá un temblor. Los terremotos pueden producirse en cualquier momento, sin una época determinada ni una hora específica que lo permita predecir.