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Tumbes y Piura ejecutan solo un mínimo presupuesto ante la alerta máxima por un Niño costero histórico

Tumbes y Piura ejecutan solo un mínimo presupuesto ante la alerta máxima por un Niño costero histórico

El Senamhi advierte que el fenómeno se extenderá hasta 2027, mientras las regiones más vulnerables destinan menos del 3% de fondos para prevención.

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Una emergencia climática sin precedentes amenaza con desatar catástrofes en la costa norte del Perú. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) ha emitido una alerta roja: un fenómeno de El Niño Global se intensificará progresivamente y podría alcanzar una magnitud histórica.

Este evento climático no será pasajero; las proyecciones indican que sus efectos destructivos persistirán hasta el verano del año 2027. Sin embargo, la preparación institucional en las zonas más expuestas es alarmantemente insuficiente para enfrentar tal desafío de larga duración.

Crisis presupuestal en la línea de fuego

Los datos oficiales revelan un escenario crítico: Tumbes y Piura, los departamentos que históricamente soportan el impacto más severo del fenómeno costero, han ejecutado una fracción mínima de sus presupuestos asignados para prevención.

Tumbes muestra la cifra más preocupante a nivel nacional. La región ha ejecutado apenas el 2,7% de su presupuesto destinado a medidas preventivas ante desastres naturales en lo que va del año fiscal actual, como informó Bitácora Nacional.

En Piura, la situación es ligeramente mejor pero igualmente crítica para una zona con un historial devastador de inundaciones y deslizamientos. La ejecución presupuestal alcanza apenas el 26,7%, muy por debajo de los estándares mínimos requeridos ante una alerta máxima.

Riesgo inminente de catástrofe humanitaria

La combinación de un fenómeno climático extremo con la parálisis administrativa genera un escenario de riesgo inaceptable para miles de familias. La falta de inversión en mantenimiento de riberas, limpieza de cauces y sistemas de alerta temprana deja a las poblaciones desprotegidas.

"La advertencia del Senamhi es clara: el fenómeno se extenderá hasta 2027. No estamos hablando de un evento puntual, sino de una crisis prolongada que exige acción inmediata y fondos liberados hoy", advierten expertos en gestión de riesgos.

El retraso en la ejecución presupuestal impide realizar obras críticas como el dragado de ríos principales y la fortificación de diques. Esto aumenta exponencialmente la probabilidad de colapso de infraestructura vial, puentes y viviendas cuando lleguen las primeras lluvias intensas.

La seguridad pública está comprometida directamente por esta inacción. Las fuerzas policiales y los bomberos se verán desbordados si ocurren eventos catastróficos sin la mitigación preventiva adecuada, así lo reportó Correo.

Llamado urgente a la acción gubernamental

Frente a este escenario, el sistema de justicia ambiental y la fiscalía deben investigar las razones detrás del bajo porcentaje de ejecución presupuestal. La inacción ante un riesgo conocido podría configurar delitos contra los bienes jurídicos de seguridad pública.

Es imperativo que el gobierno central intervenga para liberar fondos adicionales y supervisar estrictamente su uso en Tumbes y Piura antes de que la temporada de lluvias se active con fuerza total.

Cualquier retraso adicional no es solo un error administrativo, sino una negligencia grave que pondrá vidas humanas en peligro directo. La ventana para prevenir desastres masivos está cerrándose rápidamente ante el avance del Niño costero.