La conductora Rebeca Escribens vivió un momento de tensión y vergüenza en los estudios del magazine matutino 'América Hoy'. El incidente ocurrió cuando el programa volvió al aire tras uno de sus comerciales, dejando a la presentadora completamente sola frente a las cámaras. En lugar de dar la bienvenida a la audiencia o preparar su segmento, Escribens apareció concentrada hablando por teléfono, coordinando ensayos y detalles logísticos de una agenda apretada.
El grito que desató el pánico
Fuera del set pero con acceso al audio, el productor no dudó en lanzar un fuerte grito para llamar su atención. La conductora, ajena a la señal técnica y distraída por las llamadas sobre ensayos de canto, vestuario y hasta el colegio de su hijo Thiago (de 16 años), comenzó a balbucear sin entender las señales ni los efectos musicales que indicaban que ya estaban en emisión.
“De 4 a 6 es lo del baile... Rebeca estamos en vivo”, se le escuchó decir al hombre. La reacción fue inmediata: una crisis de nervios donde la actriz pedía perdón y suplicaba “no me botes” ante el temor de perder su empleo.
La búsqueda desesperada de ayuda
Panica total en vivo. Tras cortar la llamada, Escribens intentó recomponerse anunciando un show titulado 'No soy una señora', pero aún sin saber si realmente estaban al aire o no. “¿De verdad estamos en vivo? Ay, santo Cristo”, exclamaba nerviosa mientras buscaba a sus compañeros para que la ayudaran a presentar la siguiente nota sobre el evento Chimpum Callao.
La situación se tornó cómica cuando finalmente apareció su colega Janet Barboza. En lugar de ayudar inmediatamente, la presentadora bromeó con la situación: “La hemos dejado sola porque eres como un pez en el agua”, riendo mientras Escribens seguía intentando recuperar el control del programa.