La Policía Nacional y el Ministerio Público iniciaron las diligencias correspondientes tras el hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre en el distrito de San Martín de Porres (SMP), Lima. La víctima fue identificada como Iván Gregorio López Portillo, un ciudadano venezolano dedicado al servicio de taxi. Los restos fueron encontrados la mañana de este lunes sobre el área verde de la berma central de la avenida Canta Callao, a la altura de la urbanización Virgen del Rosario.
Signos de violencia y cinta en el cuello
De acuerdo con la información preliminar proporcionada por las autoridades, el fallecido presentaba signos de violencia en su cuerpo. Además, se observó la presencia de cinta adhesiva alrededor del cuello y manchas de sangre en diversas partes del torso y extremidades. Hasta el lugar acudieron agentes policiales y representantes del Ministerio Público para levantar el cadáver y trasladarlo a la Morgue Central de Lima, donde se realizarán las autopsias de rigor para determinar la causa exacta de la muerte.
Las investigaciones se centran en esclarecer las circunstancias del crimen y determinar si el cuerpo fue abandonado en ese lugar o si fue trasladado desde otra ubicación. La zona donde se produjo el hallazgo es de carácter comercial y cuenta con varios negocios equipados con cámaras de videovigilancia, las cuales serán clave para reconstruir los hechos y identificar a los presuntos responsables, indicó Eje Público.
Vecinos exigen mayor seguridad en la zona
El hallazgo ha generado alarma entre los residentes de la urbanización Virgen del Rosario. Los vecinos expresaron su preocupación por el aumento de la inseguridad ciudadana, especialmente durante las horas nocturnas. Uno de los residentes señaló que el cadáver habría permanecido en la berma central desde aproximadamente las 4:00 a.m., momento en que abrió su taller y se dio con la noticia.
“Cada día es peor, hay más muertos. Es muy lamentable. Sabe Dios qué ha pasado porque dicen que está desde las 4 de la mañana ahí”, declaró uno de los vecinos. Otra residente consideró que el cuerpo habría sido traído de otro lado y abandonado, argumentando que no se habría sentido bulla en el lugar. Por su parte, otro residente denunció que los robos son frecuentes en la avenida Canta Callao, mencionando específicamente el robo de celulares con moto lineal, según La República.