El precandidato presidencial George Forsyth anunció que, de llegar al poder, implementará una intervención inmediata de las cárceles peruanas desde el primer día de su eventual gobierno como parte de su estrategia integral para combatir la criminalidad que azota el país.
La propuesta del exalcalde de La Victoria surge en un contexto donde los penales peruanos se han convertido en centros de operaciones criminales, desde donde se coordinan extorsiones, secuestros y otros delitos que afectan directamente la seguridad ciudadana.
Control total de penales como prioridad nacional
Forsyth detalló que su plan contempla medidas drásticas para recuperar el control estatal de los establecimientos penitenciarios, donde actualmente operan organizaciones criminales que mantienen comunicación con el exterior para dirigir actividades delictivas.
"No podemos permitir que las cárceles sigan siendo universidades del crimen. Desde el día uno tomaremos el control total de estos espacios", declaró el precandidato, enfatizando la urgencia de esta medida ante el incremento de la violencia urbana.
"Las cárceles se han convertido en centros de comando criminal. Es inadmisible que desde ahí se sigan coordinando extorsiones y asesinatos"
El sistema penitenciario peruano enfrenta una crisis profunda con sobrepoblación del 230% y la presencia consolidada de bandas criminales que operan desde el interior de los penales, manteniendo comunicación constante con células externas.
Medidas específicas contra reos de alta peligrosidad
La propuesta incluye la implementación de protocolos especiales para reclusos considerados de máxima peligrosidad, quienes actualmente mantienen privilegios que les permiten continuar dirigiendo organizaciones criminales desde prisión.
Entre las medidas anunciadas se encuentra la restricción total de comunicaciones para criminales vinculados a extorsión y sicariato, así como la reorganización completa del personal penitenciario para eliminar la corrupción interna que facilita estas operaciones.
El precandidato también propuso la creación de centros penitenciarios de máxima seguridad específicamente diseñados para albergar a líderes de organizaciones criminales, aislándolos completamente de sus redes externas.
Respuesta a la crisis de seguridad ciudadana
Esta propuesta se enmarca en el contexto de una profunda crisis de seguridad que vive el país, donde los índices de criminalidad han alcanzado niveles alarmantes, especialmente en Lima y otras ciudades importantes.
Los datos oficiales revelan que gran parte de las extorsiones y otros delitos contra la seguridad pública son coordinados desde los penales, donde los cabecillas mantienen comunicación fluida con sus organizaciones a través de teléfonos celulares y otros dispositivos ingresados de manera ilegal.
"La ciudadanía está cansada de vivir con miedo. No puede ser que los delincuentes tengan más derechos que las víctimas", señaló Forsyth, quien busca posicionarse como el candidato de la mano dura contra la criminalidad.
Desafíos de implementación
La propuesta enfrenta importantes desafíos operativos y legales, considerando que requiere una reestructuración completa del sistema penitenciario nacional y la asignación de recursos significativos para su implementación efectiva.
Expertos en seguridad han señalado que, si bien la intervención de las cárceles es necesaria, debe realizarse respetando los derechos humanos y siguiendo protocolos legales que eviten violaciones constitucionales.
La medida también implica enfrentar la resistencia de redes de corrupción enquistadas en el sistema penitenciario, que han facilitado durante años el funcionamiento de estas organizaciones criminales desde el interior de los penales.
El anuncio de Forsyth se produce en un momento donde la opinión pública demanda acciones contundentes contra la criminalidad, convirtiendo la seguridad ciudadana en uno de los temas centrales del debate electoral rumbo a las próximas elecciones presidenciales.