La empresa de transportes Sagrado Corazón de Jesús, con base en el distrito limeño de San Martín de Porres, suspendió este jueves sus operaciones de manera indefinida. Esta medida drástica afecta a más de 70 unidades de la flota que cubren rutas esenciales entre Lima y Callao, generando un colapso significativo en la movilidad de los pasajeros. La paralización responde al asesinato del gerente general, Eugenio Benítez Tacanga, ocurrido la noche anterior.
Ataque letal por extorsión en Los Olivos
Eugenio Benítez, de 69 años, fue víctima de un ataque armado el miércoles cuando circulaba junto a su esposa, Elsa Estela Pérez, en una camioneta. El incidente se produjo en la intersección de las avenidas Dos de Octubre y Santa Elvira, en el distrito de Los Olivos. Delincuentes armados dispararon al menos once veces contra el vehículo antes de huir del lugar.
Aunque ambos ocupantes resultaron gravemente heridos y fueron trasladados a una clínica cercana para recibir atención médica inmediata, las lesiones del empresario fueron fatales; se certificó su fallecimiento en la institución. Su esposa sobrevivió al ataque, pero permanece internada con un diagnóstico de traumatismo múltiple y heridas por esquirlas de vidrio.
La presión del crimen organizado
Los conductores revelaron que la empresa estaba bajo constante hostigamiento criminal. Para evitar agresiones mayores, cada unidad realizaba el pago diario de diez soles a una banda extorsionadora. Los trabajadores expresan su consternación y frustración ante la muerte del gerente, señalando que cumplían con las cuotas exigidas por los criminales.
"Dábamos cuota, pagábamos, todos pagábamos... no sé por qué asesinaron al gerente", declaró uno de los transportistas a RPP. Exigen celeridad en la investigación y medidas gubernamentales contra estas mafias.
Investigación judicial
Las investigaciones penales quedaron bajo la responsabilidad de la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Los Olivos, quien debe esclarecer el vínculo directo con las redes extorsionadoras operativas en la zona norte. En el terminal de San Martín de Porres, los trabajadores instalaron un lazo negro y arreglos florares junto a una imagen del fallecido como señal de duelo.