Un fuerte movimiento telúrico sacudió las aguas frente a la costa de Alaska este jueves 3 de septiembre, generando inquietud inmediata en los mercados internacionales y levantando dudas sobre posibles efectos en el litoral peruano. Según los primeros reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), se registró un sismo inicial de magnitud 6.2 Mw con epicentro marítimo a aproximadamente 65 millas al suroeste de Nikolski, Alaska. El evento, que tuvo una profundidad cercana a las 48 millas (unos 78 kilómetros), puso en alerta a la población local y a los centros de monitoreo sísmico del Pacífico.
La Marina de Guerra se pronuncia
Frente al revuelo generado por el reporte inicial, la Dirección de Hidrografía y Navegación (DHN) de la Marina de Guerra del Perú realizó una evaluación técnica exhaustiva para determinar si existía riesgo de maremoto. La entidad confirmó que el terremoto registrado en Alaska no genera tsunami con impacto en las costas peruanas, descartando así cualquier alerta oficial para las localidades ubicadas frente al océano Pacífico, indicó Contexto.
La DHN explicó que su protocolo incluye un monitoreo permanente de los movimientos telúricos registrados tanto en territorio nacional como en zonas marítimas globales. Este seguimiento es crucial cuando se producen alteraciones capaces de representar peligro, pero en esta ocasión las autoridades peruanas aseguraron que no hay amenazas para el litoral durante este jueves 3 de septiembre, como contamos en Terremoto sacude Alaska hoy.
Actualización del USGS
Poco después del reporte inicial, el Servicio Geológico de Estados Unidos actualizó la información técnica. El organismo estadounidense reportó una magnitud final de 6.3 Mw, identificando el evento como "M 6.3 - 84 km SSW of Nikolski, Alaska". La profundidad se ajustó a 35 kilómetros y las coordenadas exactas fueron ubicadas en 52,258° N y 169,409° W, según informamos en Terremoto sacude Alaska hoy.
El movimiento ocurrió a las 11:17 horas (horario local). A pesar de la magnitud del sismo, los primeros análisis no identificaron una amenaza inminente de tsunami para la población. En el caso específico de Perú, la Marina de Guerra mantuvo su postura inicial, confirmando que el evento sísmico en Alaska no representa un riesgo para las costas nacionales.