La capital peruana podría estar preparándose para uno de los veranos más extremos en su historia reciente. Según las proyecciones del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), Lima enfrentaría temperaturas sin precedentes durante febrero de 2027, impulsadas por la intensificación del Fenómeno El Niño Costero. La alerta no es menor: se prevé que los termómetros superen incluso las marcas registradas en el histórico verano de 1998, un año emblemático para la memoria climática nacional.
Picos históricos y sensación térmica peligrosa
El especialista del Senamhi, Nelson Quispe, detalló que se esperan temperaturas máximas superiores a los 35°C e incluso cercanas a los 36°C. Sin embargo, el verdadero desafío para la salud pública será la combinación de calor y humedad elevada. "Con una humedad mayor a la usual, la sensación térmica en Lima podría alcanzar 38°C", advirtió Quispe. Esta cifra es particularmente crítica, ya que la percepción real del calor por parte de los ciudadanos sería significativamente más alta que lo indicado por el termómetro.
Para contextualizar esta alerta, cabe recordar que durante el fenómeno de El Niño de 1998, la máxima en Lima alcanzó los 35,4°C. Las proyecciones actuales sugieren que este récord podría ser superado o igualado con creces dentro de dos años. De hecho, la situación ya se hace evidente: mientras normalmente las temperaturas invernales bordean los 19°C o 20°C, Lima está registrando picos de hasta 29°C actualmente, lo que representa un salto de entre 8 y 10 grados por encima de lo habitual.
Los distritos más afectados
No todos los rincones de la capital sufrirán el mismo impacto. El informe del Senamhi señala con claridad que las temperaturas más altas se concentrarán en los distritos alejados del litoral, donde falta el efecto regulador del océano Pacífico. Zonas como Ate, Santa Anita, La Molina y San Juan de Lurigancho suelen registrar valores que exceden por tres grados a las áreas costeras, como contamos en Lima 2027: ¿El verano más caluroso de la historia por El Niño?.
"Estas zonas podrían registrar los picos más altos, superando los 35°C", explicó el especialista. En viviendas de baja altura con techos de calamina, la concentración del calor es aún más intensa; en estos espacios se han registrado temperaturas internas que rozan los 42°C. La recomendación oficial es optimizar la ventilación abriendo ventanas y utilizando ventiladores para facilitar la circulación del aire, una medida crucial para minimizar el riesgo de golpes de calor.