El país se encuentra conmocionado por el trágico asesinato de la candidata regional en Áncash, Susy Aponte, conocida popularmente como "La China" Polo. La política fue baleada a tiros mientras desarrollaba actividades de campaña para su partido, Socios por Áncash, en un mercado del distrito de Caraz. El ataque, que le causó la muerte inmediata y hirió a otras personas, ha desatado una ola de indignación y exige respuestas urgentes sobre los autores intelectuales del hecho.
Denuncias previas: "Ha ordenado un atentado contra mi persona"
Sin embargo, lo que más preocupa a la opinión pública es el contexto previo al crimen. Días antes de su fallecimiento, Susy Aponte había alertado públicamente sobre una amenaza mortal en su contra. En declaraciones grabadas y compartidas en sus redes sociales nueve días antes del ataque fatal, la candidata reveló haber recibido llamadas desde tres cárceles diferentes que le advirtieron sobre un plan para acabar con su vida.
En el video, Aponte responsabilizó específicamente al general de la PNP Víctor Revoredo Farfán, jefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), afirmando: "Estoy siendo acosada e intimidada. Víctor Revoredo Farfán ha planificado un atentado contra mí". La candidata señaló que ya había realizado las denuncias formales ante las entidades correspondientes y exigió una confrontación directa, preguntando retóricamente por qué existía temor a exhibir sus actos.
La mafia "La Jauría" y la búsqueda de justicia
Más allá del caso Revoredo Farfán, Susy Aponte también acusó públicamente a otros altos mandos policiales y fiscales. En una publicación realizada seis días antes de su muerte, vinculó al general Óscar Arriola con una agrupación delictiva que ella denominaba "La Jauría". La candidata pidió explícitamente medidas de protección a la presidenta Keiko Fujimori, advirtiendo: "El miedo es que 'La China Polo' siga exponiendo a su grupo criminal", como contamos en El duro mensaje que dejó Peluchín por el asesinato de La China Polo.
Tras el asesinato, el equipo de prensa del programa de Aponte emitió un comunicado exigiendo justicia integral. El mensaje fue claro al afirmar que no buscaban únicamente identificar al ejecutor material, sino también "a quien planeó su asesinato", haciendo referencia directa a las redes criminales denunciadas por la víctima.
Investigación en curso
Poco después del ataque, la Policía Nacional detuvo a un sospechoso. Actualmente, las autoridades investigan si las denuncias previas realizadas por Aponte están conectadas con el homicidio que acabó con su vida. La comunidad internacional y local espera esclarecer los hechos para evitar que este tipo de violencia siga silenciando a quienes luchan contra la corrupción.