Política Seguridad Economía Internacional Justicia Sociedad Deportes Entretenimiento
Érika Villalobos: 'No hay edad para amar' tras su rol en Mamma Mia!

Érika Villalobos: 'No hay edad para amar' tras su rol en Mamma Mia!

La actriz revela cómo la maternidad y el perdón marcan su visión del amor maduro mientras estrena el musical.

Compartir:

La actriz Érika Villalobos asume el rol protagónico de Donna en la nueva versión del musical 'Mamma Mia!', una producción que regresa a Lima tras diez años bajo la dirección de Juan Carlos Fisher. En entrevista con RPP, la intérprete detalla los desafíos emocionales y técnicos de encarnar a un personaje icónico mientras navega por las etapas finales de su propia maternidad. El montaje se presenta en el Teatro Peruano Japonés hasta el 27 de septiembre.

El reto emocional: Cantar desde la lágrima

Villalobos reconoce que interpretar a Donna exige una vulnerabilidad extrema, especialmente al compartir escenas con Mariagracia Mora (Sophie). La actriz confiesa que ensayar temas como 'Slipping Through My Fingers' resultó en momentos de llanto incontrolable. "En un inicio no podíamos ensayar porque todas estábamos llorando; es difícil cantar cuando se llora", explica, destacando la ternura y pena que generan estas composiciones magistrales del repertorio ABBA.

Espejo con su propia maternidad

La trama resuena profundamente en la vida privada de Villalobos. Su hija se encuentra actualmente en el último año escolar, una situación cercana a los conflictos que enfrenta Donna al ver crecer a Sophie. "Siento esa cercanía y es difícil imaginarla sin mí", reflexiona la actriz sobre la separación inminente. Esta conexión personal ha transformado su enfoque artístico, llevándola a explorar un perdón activo que contrasta con el rencor de algunos personajes.

Amor maduro: El ejemplo de su madre

Frente al mito del amor juvenil, Villalobos cita la experiencia vital de su propia progenitora. "Mi mamá encontró el amor a los 77 años; por tanto, no hay edad para amar", afirma contundente. La actriz sostiene que las relaciones deben servir para mejorar como personas y sonar más que simplemente ocupar un espacio sentimental.