El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió este jueves una orden ejecutiva que autoriza transacciones financieras con Venezuela, previamente prohibidas por el régimen sancionatorio vigente. Esta medida excepcional tiene como objetivo facilitar las "labores de socorro" tras los dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados en la nación vecina. La autorización permite operaciones bancarias específicas para atender la emergencia humanitaria generada por estos sismos, que han dejado un saldo trágico de más de 180 fallecidos.
Marco legal y alcance de la excepción
La directriz emitida por Washington establece que esta licencia operativa estará vigente hasta el próximo 23 de octubre de 2026. El documento aclara explícitamente que, aunque se habilitan ciertos flujos monetarios para la ayuda humanitaria, no implica el desbloqueo generalizado de bienes congelados bajo el Reglamento de Sanciones contra Venezuela (VSR). La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) mantiene su postura legal: esta autorización es un mecanismo puntual y no una flexibilización total del embargo económico.
Asimismo, la orden especifica que dicha licencia no se extiende a "ninguna otra transacción o actividad prohibida por otra Orden Ejecutiva". Es decir, las sanciones estructurales contra el gobierno venezolano permanecen intactas en otros ámbitos de su política exterior y económica.
Contexto del desastre natural
La medida responde a la gravedad de la tragedia desencadenada por dos sismos que se registraron con apenas 39 segundos de diferencia. Estos movimientos telúricos son calificados como los más devastadores en la historia reciente de Venezuela. Las imágenes captadas en localidades costeras, como Catia La Mar en el estado La Guaira, muestran edificios severamente dañados y colapsados, evidenciando la magnitud del impacto estructural sobre las infraestructuras locales.
El balance oficial actualiza a 180 muertos y señala que los heridos superan la cifra de mil quinientos. La urgencia en el envío de recursos ha impulsado esta vía diplomática y financiera rápida desde Washington para evitar cuellos de botella burocráticos durante las primeras fases del rescate.
Compromiso financiero internacional
Paralelamente a la autorización bancaria, el Departamento de Estado estadounidense anunció en un comunicado oficial el envío inmediato de 100 millones de dólares destinados a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) con sede en Venezuela. Adicionalmente, se han asignado otros 50 millones de dólares para garantizar que los operativos sobre el terreno cuenten con liquidez inmediata.
Esta decisión llega en un contexto político complejo. Desde enero pasado, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro, Estados Unidos ha emitido contadas licencias relacionadas con la explotación y comercialización petrolera bajo la gestión de la presidenta interina Delcy Rodríguez. Sin embargo, los expertos distinguen claramente entre estas autorizaciones comerciales limitadas y esta nueva licencia humanitaria excepcional por desastre natural.