El Gobierno de Ecuador oficializó este domingo la eliminación total de los aranceles del 100% que había impuesto a las importaciones provenientes de Colombia. La medida, que entrará en vigencia desde el lunes 1 de junio, fue confirmada mediante una resolución emitida por el Servicio Nacional de Aduana (Senae), poniendo fin formal al conflicto comercial que había tensado las relaciones bilaterales durante los últimos meses.
Desacuerdo sobre las causas del fin del conflicto
El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, atribuyó la decisión a un acuerdo político directo con el candidato presidencial colombiano de derecha Abelardo de la Espriella. Sin embargo, la Cancillería de Bogotá calificó esta afirmación de "engañosa" y negó cualquier vínculo con negociaciones electorales. Según el gobierno colombiano, la retirada de gravámenes responde exclusivamente al cumplimiento de órdenes emitidas por la Secretaría General de la Comunidad Andina (CAN), tras determinar que las tasas vulneraban el Acuerdo de Cartagena.
Origen y escalada de la disputa
La guerra comercial tuvo su origen en enero, cuando Noboa anunció la imposición de una "tasa de seguridad" a las mercancías del vecino país, alegando la insuficiencia de las acciones del entonces presidente colombiano, Gustavo Petro, contra el narcotráfico y la delincuencia en la frontera. La tasa comenzó en un 30%, escaló al 50% y finalmente alcanzó el 100% en mayo. Colombia respondió con gravámenes diferenciados de hasta el 75% y medidas de represalia, como el corte de la interconexión eléctrica y el cierre de la frontera terrestre para productos como el arroz y el banano.
Impacto y contexto regional
La disputa generó críticas severas por parte de empresarios y comerciantes de ambos lados de la frontera, además de llevar a los gobiernos a llamar a consultas a sus embajadores. La CAN intervino a inicios de mayo, otorgando un plazo de diez días para la retirada de los aranceles, plazo que Quito intentó suspender inicialmente. Tras una reducción previa anunciada a la 75% y la posterior confirmación de la eliminación total, se cierra un capítulo de alta tensión que afectó el comercio y la logística regional.