La influencer Ana Paula Consorte ha vuelto a poner su nombre en boca de todos. Tras una serie de momentos tensos y un distanciamiento público con el futbolista Paolo Guerrero, la brasileña tomó una decisión que muchos consideraron tajante: cerrar ciclos. El escándalo se desató cuando se expuso un supuesto hackeo en su cuenta de Instagram, donde apareció dando 'seguir' a su ex pareja, Alondra García Miró, e incluso compartiendo publicaciones de ella. Ante la tormenta mediática, Ana Paula optó por alejarse del foco.
Un cambio radical para 'reconectar'
En una nueva edición del programa Amor y Fuego, se reveló que la bailarina había regresado con un look completamente diferente. Aquel cabello rubio característico dio paso a un negro intenso, un gesto simbólico que muchos en redes interpretaron como el cierre de una etapa difícil. La propia Ana Paula confirmó este cambio durante su reaparición y explicó las razones detrás de esta pausa digital.
"Amigas, necesitaba unos días desconectar para reconectar y cambiarme el color de pelo",
declaró la influencer en sus redes sociales.
Este alejamiento parece haber sido una estrategia necesaria para procesar los eventos recientes. Sin embargo, hasta este momento ni Ana Paula Consorte ni Paolo Guerrero han salido al frente para confirmar si su relación amorosa ha llegado a su fin o si están trabajando en la reconciliación.
Rumores de un tercer hijo
Mientras el público espera una declaración oficial sobre el estado sentimental de la pareja, los rumores no cesan. El conductor Rodrigo González, desde las fuentes del programa Peluchín, lanzó información impactante: según sus contactos confiables, Ana Paula estaría nuevamente embarazada y sería el tercer hijo del futbolista peruano, como publicó este diario en Ana Paula Consorte cerró ciclos.
"Según fuentes bastantes confiables... esta vez no es igual a las anteriores, porque Ana Paula Consorte estaría nuevamente embarazada",
afirmó González.
Aunque la pareja atraviesa una crisis fuerte que ya ha sido habitual en su historia de idas y venidas, este nuevo giro añade capas de complejidad al escándalo. La comunidad digital sigue debatiendo si el cambio de look es simplemente estético o un símbolo profundo del fin de esta etapa con Paolo Guerrero.